Nuevas perspectivas: el cultivo de espinacas

22.09.24

De Simon Walter
Director de la división de hortalizas

En julio de 2018, el sur de California registró temperaturas récord que alcanzaron los 52,8 °C en el Valle de la Muerte y avivaron el debate en torno a la salud climática de nuestro planeta. En mi caso, me llevaron a reflexionar sobre el cultivo de espinaca. Si bien la creciente demanda de los consumidores de espinaca fresca con un tamaño de hoja óptimo para el consumo es innegable, la escalada de precios en los productos hortícolas sigue poniendo a prueba los presupuestos familiares. Aun así, la demanda de espinaca baby seguirá en auge, pues su alta riqueza en nutrientes ofrece numerosos beneficios para la salud. Además, puede cultivarse de forma ecológica y sostenible, es fácil de procesar y ofrece una gran versatilidad en la cocina, ya sea cocinada, salteada o en crudo.

Pensar en todo esto me hizo cambiar de perspectiva y plantearme la siguiente pregunta: ¿cómo podemos garantizar una calidad y un suministro constantes los 365 días del año, a pesar de las condiciones climáticas extremas, y a la vez mantener un coste por kilo reducido? Junto con el equipo de espinaca, empezamos a definir un programa de mejora de semillas y desarrollamos estrategias para lograr un suministro constante. Así nació Spinach 365, una selección de variedades que se caracterizan por sus hojas gruesas, uniformes y de un tamaño óptimo para el consumo, que exhiben un color verde oscuro, una textura crocante y una prolongada vida útil a lo largo de todo el año.

Descubrimos que el éxito no depende de una única variedad capaz de adaptarse a todas las estaciones, sino de cultivar las variedades más adecuadas para cada momento del año y así poder garantizar tanto el suministro como la calidad.

El proceso

Con la ayuda de nuestros equipos de atención al cliente, implantamos el programa en Estados Unidos, donde el consumo de espinaca es un 43 % superior al de Europa. Paralelamente, a día de hoy ya hemos llevado Spinach 365 a otros países como Italia, Francia, España, Australia y Reino Unido. En KWS Vegetables, actuamos a lo largo de toda la cadena de valor alimentaria para dedicar a nuestros clientes la máxima atención y comprender en profundidad sus necesidades y desafíos. Este enfoque nos permite ofrecer soluciones a medida para las principales regiones productoras. Estamos presentes sobre el terreno en todos los territorios estratégicos, lo que nos permite cubrir de forma integral toda la cadena de valor de la espinaca baby. Con el concepto Spinach 365, nuestro objetivo es desarrollar programas de semillas que garanticen un suministro constante todos los días del año.

Nuestros programas van más allá de las necesidades del productor y tienen también en cuenta las de los envasadores. Puede que, dado el caso, no nos decantemos por la variedad más interesante desde un punto de vista agronómico, sino por la que ofrezca mayor vida útil, facilidad de procesamiento o «crocancia».

El progreso

Spinach 365 ofrece un amplio abanico de variedades con diferentes bases genéticas, para que los productores puedan beneficiarse de la mayor resistencia posible frente al mildiu y otros patógenos. Gracias a este programa, contamos con espinaca fresca a lo largo de todo el año. Hemos analizado en profundidad toda la cadena de valor de la espinaca y mantenemos un diálogo abierto con los productores para poder garantizar un suministro continuo, desde el campo hasta la mesa. Y no se trata únicamente de satisfacer la demanda. También prestamos especial atención a las necesidades de los envasadores y distribuidores, como una mayor vida útil o una crocancia perfecta.

«Este enfoque nos permite aportar aún más valor como socios de la cadena. De hecho, nuestro modelo de negocio se fundamenta en ello: con el asesoramiento y el catálogo adecuados, las ventas vienen solas».