Voces con experiencia real en el campo

Pablo Loaiza

"La elección del híbrido parte por la precocidad, sembrar en la fecha correcta y los manejos agronómicos orientados a un rendimiento alto, donde los costos se diluyen."


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Carlos Aguirre

"Los cultivos suplementarios deben estar muy ajustados al sistema productivo elegido. El maíz, la remolacha y el centeno ofrecen opciones para cada realidad predial."


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Alberto Pérez

"Producir a $60–70/kg MS versus importar a $470/kg habla por sí solo del potencial de intensificación disponible en el sur de Chile hoy."



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Cultivos suplementarios: la clave para una lechería más rentable

Los cultivos suplementarios son una herramienta fundamental para maximizar la producción lechera. El maíz, combinado con praderas de alta proteína, permite dar un salto significativo tanto en producción por vaca como en leche por hectárea.

La remolacha azucarera se ha convertido en otra gran aliada: con rendimientos de hasta 30 toneladas de materia seca por hectárea y un costo de producción cercano a los 100 pesos por kilo, puede reemplazar concentrados como el maíz roleado que llega a costar 470 pesos el kilo.

Una novedad que ha sorprendido al sector es el centeno híbrido, traído desde Alemania por KWS. Con bajos inputs, altos rendimientos (sobre 90 quintales) y excelente contenido de sólidos, se posiciona como una alternativa de muy bajo costo frente al tritricale y la cebada.

La clave del éxito está en intensificar la producción propia: sacar el máximo rendimiento de cada hectárea en pasto, maíz o remolacha, con el acompañamiento técnico adecuado desde la siembra hasta la apertura del silo. Así los costos se diluyen y el sistema se vuelve más sustentable a largo plazo.